pendientes perlas
Pendientes: ese arte que recorre todo el cuerpo
¿Dónde se colocan los pendientes?. No quedan dudas de que el hombre es esclavo, rehén del tiempo en el que vive. Seguramente si hubiésemos formulado aquella pregunta años atrás la respuesta hubiera sido, por el contrario de lo que es ahora, simple. “En las orejas”, sí, así nos hubieran contestado el 90% de las personas. Hoy las cosas cambiaron. La globalización ha creado el conocido término “piercing” (según la RAE la diferencia existente entre el término piercing y pendiente es que el primero es “una abertura en el cuerpo” y el segundo “objeto que sirve como adorno para el cuerpo”) y el resultado es sencillo: el pendiente pasa a ser prácticamente capaz de colocarse en cualquier parte del cuerpo que permita la creación de un orificio. Así, la industria de los pendientes, claro, es la primera agradecida: diamantes, esferas, aros, arandelas; cualquiera de estos motivos actualmente van colocados, no solo en orejas, sino en boca, labios, ombligos, nariz y más. Lo que se les ocurra.
“La moda avanza día a día, las tendencias cambian…por suerte. La mujer, ahora también el hombre, buscan nuevas formas. Tienen la necesidad de verse diferentes, más bellos, mas cuidados. Sin dejar detalles librados al azar. Los pendientes son un recurso perfecto para verse bien” confiesa una experta de moda en una artículo publicado en un magazine. Por otro lado, para derribar ciertos mitos, es interesante escuchar la opinión de un especialista: “A nivel médico, la perforación del cuerpo para colocar pendientes, no presenta trastornos. Solo se debe acudir con un profesional, controlar el material que usa y tomar las precauciones necesarias”.
Perfecto, todo parece en su lugar: claro, todo menos los pendientes, ¿verdad?.
¡A gozarlos y aprovechar su práctica versatilidad geográfica de hoy!.


